|
San Martín de Tours, tú que
cambiaste la milicia de las armas por la vida monacal y dedicaste
tu vida a propagar en toda Francia un mensaje de fe, esperanza
y caridad, alcánzanos del Señor, saber imitar
el ejercicio de estas virtudes en nuestra vida cotidiana,
dando siempre un verdadero testimonio de ellas. Y haz que
el amor hacia los hermanos más pobres nos haga también
compartir con ellos, como tú lo hiciste, lo que somos
y tenemos con sencillez y humildad de corazón. Amén.
|
 |